viernes, 27 de agosto de 2010

domingo, 22 de agosto de 2010



Ceremonia de la eucaristía

LA EUCARISTÍA
la verdad tras el rito

ES UNA ceremonia que celebran muchas personas de todo el mundo —varias veces al año, todas las semanas o hasta diariamente—. Aun así, se la llama “misterio de la fe”, y un buen número de los que participan en ella reconocen que no la entienden. Se la considera sagrada y hasta milagrosa. ( A este sacramento se le dan distintos nombres: banquete del Señor, comunión, fracción del pan, asamblea eucarística, santa misa, santo sacrificio y santa y divina liturgia. La palabra eucaristía se deriva del término griego eukjaristía, que significa gratitud, agradecimiento o acción de gracias).
Esta ceremonia recibe el nombre de sacramento de la eucaristía: la parte de la misa católica en la que el sacerdote bendice el pan y el vino e invita a los asistentes a recibir a Cristo en la sagrada comunión.En una exhortación que dirigió a los católicos, el papa Benedicto XVI dijo que este sacramento es “el compendio y la suma de nuestra fe”. No hace mucho, la Iglesia celebró el Año de la Eucaristía como parte de una iniciativa para “despertar y acrecentar en los creyentes la fe eucarística”.

La eucaristía y la cristiandad

Es fácil comprender por qué ven muchos la eucaristía como algo milagroso. Con la plegaria eucarística se llega al momento cumbre de la ceremonia. Es entonces cuando, según el Catecismo de la Iglesia Católica, “la fuerza de las palabras y de la acción de Cristo y el poder del Espíritu Santo hacen sacramentalmente presentes” el cuerpo y la sangre de Jesús. El sacerdote, tras consumir el pan y el vino, invita a los fieles a recibir la comunión, generalmente solo el pan, o la hostia.

La Iglesia Católica enseña que el pan y el vino se transforman milagrosamente en el cuerpo y la sangre literales de Cristo, doctrina que recibe el nombre de transustanciación. Esta enseñanza fue desarrollándose poco a poco hasta que, en el siglo XIII, la palabra se definió y utilizó oficialmente por primera vez.

Lutero rechazó la doctrina de la transustanciación y defendió la de la consustanciación. La diferencia entre ambas es muy sutil: Lutero decía que el pan y el vino no se transforman en la carne y la sangre de Jesús, sino que coexisten con ellas.

¿Cómo fue la celebración original que Jesús instituyó?

Con el tiempo aparecieron otras diferencias entre las confesiones de la cristiandad tocante al significado de la eucaristía, la manera de practicar el rito y la frecuencia con que se debía celebrar.

Se instituye “la cena del Señor”

Es cierto que fue el propio Jesús quien instituyó “la cena del Señor”, o Conmemoración de su muerte (1 Corintios 11:20, 24). No obstante, ¿se trataba de un “misterio de la fe”? ¿Fundó Cristo un rito en el que sus seguidores comerían su cuerpo y beberían su sangre literalmente?

Jesús acababa de celebrar la Pascua judía y ya había despedido a Judas Iscariote, el apóstol que estaba a punto de traicionarlo. Mateo, uno de los once apóstoles presentes, escribió: “Mientras continuaron comiendo, Jesús tomó un pan y, después de decir una bendición, lo partió y, dándolo a los discípulos, dijo: ‘Tomen, coman. Esto significa mi cuerpo’. También, tomó una copa y, habiendo dado gracias [en griego, eukjaristésas], la dio a ellos, diciendo: ‘Beban de ella, todos ustedes; porque esto significa mi “sangre del pacto”, que ha de ser derramada a favor de muchos para perdón de pecados’” (Mateo 26:26-28).

Tanto Jesús como los demás siervos de Dios tenían la costumbre de orar para dar gracias por la comida (Deuteronomio 8:10; Mateo 6:11; 14:19; 15:36; Marcos 6:41; 8:6; Juan 6:11, 23; Hechos 27:35; Romanos 14:6). ¿Hay alguna razón para creer que, al dar gracias en esa ocasión, Jesús realizó un milagro y que, por lo tanto, sus seguidores consumieron literalmente su carne y su sangre?


¿“Esto es”, o “Esto significa”?

Es verdad que muchas traducciones de la Biblia vierten las mencionadas palabras de Jesús de esta manera: “Tomen y coman; esto es mi cuerpo” y “Beban todos de ella: estoes mi sangre” (Mateo 26:26-28, La Nueva Biblia Latinoamérica, cursivas nuestras; véase también la Biblia de Jerusalén Latinoamericana). También es verdad que el término griego estín —una forma del verbo que se traduce “ser”— esencialmente significa “es”. Pero también puede verterse como “significa”. Cabe señalar que, en muchas versiones de la Biblia, este verbo se traduce con frecuencia por “representa”, “significa” o “es decir”.

En todo caso, Jesús no podía referirse a que sus seguidores estuvieran comiendo su carne y bebiendo su sangre literalmente. ¿Por qué no? Veamos. Después del Diluvio de Noé, Dios concedió permiso al hombre para que comiera la carne de animales, pero prohibió específicamente el consumo de sangre (Génesis 9:3, 4). Esta prohibición se repitió en la Ley de Moisés, que Jesús obedeció fielmente (Deuteronomio 12:23; 1 Pedro 2:22). Y posteriormente, los apóstoles —guiados por el espíritusanto— repitieron la prohibición de consumir sangre, con lo que esta pasó a ser una ley obligatoria para todos los cristianos (Hechos 15:20, 29). ¿Instituiría Jesús una celebración que exigiera a sus seguidores desobedecer un decreto sagrado del Dios todopoderoso? ¡Claro que no!

Jesús instituyendo la Conmemoración de su muerte

Jesús instituyó la Conmemoración de su muerte

Es obvio, pues, que Jesús utilizó el pan y el vino como símbolos. El pan sin levadura significaba, o representaba, el cuerpo sin pecado que iba a sacrificar. El vino tinto representaba la sangre que iba a derramar “a favor de muchos para perdón de pecados” (Mateo 26:28).

El propósito de la Cena del Señor

Jesús concluyó la primera celebración de la Cena del Señor con estas palabras: “Sigan haciendo esto en memoria de mí” (Lucas 22:19). Dicha celebración nos trae a la memoria lo que hizo Jesús y las cosas maravillosas que se lograron con su muerte. Nos recuerda que Jesús defendió la soberanía de su Padre, Jehová. También nos recuerda que mediante su muerte como hombre perfecto, sin pecado, Jesús dio “su alma en rescate en cambio por muchos”. El rescate hace posible que todo el que tenga fe en su sacrificio redentor quede libre del pecado y alcance la vida eterna (Mateo 20:28).

Pero, ante todo, la Cena del Señor es una comida de comunión de la que participan 1) Jehová Dios, quien dispuso lo necesario para el rescate, 2) Jesucristo, “el Cordero de Dios”, quien proveyó el rescate, y 3) los hermanos espirituales de Jesús. Al participar del pan y el vino, estos últimos demuestran que están en completa unidad con Cristo (Juan 1:29; 1 Corintios 10:16, 17). También demuestran que han entrado en “el nuevo pacto” como discípulos de Jesús ungidos por espíritu santo. Estos son los que gobernarán con Cristo en el cielo en calidad de reyes y sacerdotes (Lucas 22:20; Juan 14:2, 3; Revelación [Apocalipsis] 5:9, 10).

Celebrando la Conmemoración de la muerte de Jesucristo

Celebrando la Conmemoración de la muerte de Jesucristo

¿Cuándo debería celebrarse la Conmemoración? Para averiguarlo, recordemos que Jesús decidió instituir esa celebración en una fecha en particular: el día de la Pascua. Durante más de mil quinientos años, cada 14 de nisán del calendario judío, el pueblo de Dios había celebrado la Pascua para conmemorar un sobresaliente acto de salvación de Jehová a favor de ellos. Es obvio, pues, que Jesús estaba enseñando a sus discípulos a celebrar en esa misma fecha el supremo acto de salvación que Dios llevaría a cabo mediante la muerte de su Hijo. Por tanto, los verdaderos seguidores de Jesús asisten cada año a la Cena del Señor el día que coincide con el 14 de nisán.

¿Lo hacen solo por apego a cierto rito? Para ser sinceros, eso es precisamente lo que impulsa a muchos a celebrar la eucaristía. La autora del artículo de la revista Timemencionado antes dijo: “Participar en antiguos ritos practicados por tantas personas hace que uno se sienta muy bien”. Al igual que bastantes católicos de la actualidad, ella prefiere que la ceremonia se realice en latín, como antaño. ¿Por qué? “Me gusta escuchar la misa cantada en un idioma que no entiendo porque no me suele agradar lo que oigo en inglés”, reconoció.

Vivan donde vivan, los testigos de Jehová, así como millones de personas interesadas en la Biblia, prefieren celebrar la Cena del Señor en su propio idioma, pues así pueden comprender mejor el significado y el valor de la muerte de Cristo. Esas son cuestiones importantes que deben formar parte de nuestros pensamientos y nuestras conversaciones a lo largo del año. Para los testigos de Jehová, celebrar la Conmemoración es la mejor manera de seguir recordando el profundo amor de Jehová Dios y de su Hijo, Jesucristo. Además, les ayuda a seguir “proclamando la muerte del Señor, hasta que él llegue” (1 Corintios 11:26).

Publicado en La Atalaya del 1 de abril de 2008



¿Que Creen los Testigos de Jehová?

CREENCIAS DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ
CreenciaRazón bíblica
La Biblia es la Palabra de Dios y es la verdad2 Tim. 3:16, 17; 2 Ped. 1:20, 21; Juan 17:17
La Biblia es más confiable que la tradiciónMat. 15:3; Col. 2:8
El nombre de Dios es JehováSal. 83:18; Isa. 26:4; 42:8, RV, 1960;Éxo. 6:3
Cristo es el Hijo de Dios y es inferior a élMat. 3:17; Juan 8:42; 14:28; 20:17;1 Cor. 11:3; 15:28
Cristo fue la primera creación de DiosCol. 1:15; Rev. 3:14
Cristo murió en un madero, no en una cruzGál. 3:13; Hech. 5:30
Cristo ofreció su vida humana como rescate por las personas obedientesMat. 20:28; 1 Tim. 2:5, 6; 1 Ped. 2:24
Con el sacrificio de Jesús fue suficienteRom. 6:10; Heb. 9:25-28
Cristo fue levantado de entre los muertos como espíritu inmortal1 Ped. 3:18; Rom. 6:9; Rev. 1:17, 18
La presencia de Cristo es espiritualJuan 14:19; Mat. 24:3; 2 Cor. 5:16;Sal. 110:1, 2
Ahora estamos en el ‘tiempo del fin’Mat. 24:3-14; 2 Tim. 3:1-5; Luc. 17:26-30
El Reino en manos de Cristo gobernará la Tierra con justicia y pazIsa. 9:6, 7; 11:1-5; Dan. 7:13, 14;Mat. 6:10
El Reino producirá condiciones de vida idóneas en la TierraSal. 72:1-4; Rev. 7:9, 10, 13-17;21:3, 4
La Tierra nunca será destruida ni quedará despobladaEcl. 1:4; Isa. 45:18; Sal. 78:69
Dios destruirá el sistema de cosas actual en la batalla de Har-MagedónRev. 16:14, 16; Sof. 3:8; Dan. 2:44;Isa. 34:2; 55:10, 11
Los malvados serán aniquilados para siempreMat. 25:41-46; 2 Tes. 1:6-9
Las personas aprobadas por Dios recibirán vida eternaJuan 3:16; 10:27, 28; 17:3; Mar. 10:29, 30
Solo hay un camino que conduce a la vidaMat. 7:13, 14; Efe. 4:4, 5
La muerte humana se debe al pecado de AdánRom. 5:12; 6:23
El alma humana deja de existir en el momento de la muerteEze. 18:4; Ecl. 9:10; Sal. 6:5; 146:4;Juan 11:11-14
El infierno es la sepultura común de la humanidadJob 14:13, Scío; Rev. [Apoc.] 20:13, 14, RV, 1909
La esperanza para los muertos es la resurrección1 Cor. 15:20-22; Juan 5:28, 29;11:25, 26
La muerte adánica terminará1 Cor. 15:26, 54; Rev. 21:4; Isa. 25:8
Solo un pequeño rebaño de 144.000 personas va al cielo para gobernar con CristoLuc. 12:32; Rev. 14:1, 3; 1 Cor. 15:40-53; Rev. 5:9, 10
Los 144.000 nacen de nuevo como hijos espirituales de Dios1 Ped. 1:23; Juan 3:3; Rev. 7:3, 4
El nuevo pacto se hizo con el Israel espiritualJer. 31:31; Heb. 8:10-13
La congregación de Cristo se edifica sobre élEfe. 2:20; Isa. 28:16; Mat. 21:42
Las oraciones deben dirigirse solo a Jehová por medio de CristoJuan 14:6, 13, 14; 1 Tim. 2:5
No deben usarse imágenes religiosasÉxo. 20:4, 5; Lev. 26:1; 1 Cor. 10:14;Sal. 115:4-8
Debe evitarse el espiritismoDeu. 18:10-12; Gál. 5:19-21; Lev. 19:31
Satanás es el gobernante invisible del mundo1 Juan 5:19; 2 Cor. 4:4; Juan 12:31
El cristiano no debe participar en movimientos ecuménicos2 Cor. 6:14-17; 11:13-15; Gál. 5:9;Deu. 7:1-5
El cristiano debe mantenerse separado del mundoSant. 4:4; 1 Juan 2:15; Juan 15:19;17:16
Hay que obedecer las leyes humanas que no estén en pugna con las de DiosMat. 22:20, 21; 1 Ped. 2:12; 4:15
Introducir sangre en el cuerpo por la boca o las venas viola las leyes divinasGén. 9:3, 4; Lev. 17:14; Hech. 15:28, 29
Deben obedecerse las leyes bíblicas sobre la moralidad1 Cor. 6:9, 10; Heb. 13:4; 1 Tim. 3:2;Pro. 5:1-23
La ley del sábado se dio solo a Israel y fue abolida junto con la Ley mosaicaDeu. 5:15; Éxo. 31:13; Rom. 10:4;Gál. 4:9, 10; Col. 2:16, 17
No debe haber una clase clerical ni deben usarse títulos especialesMat. 23:8-12; 20:25-27; Job 32:21, 22
El hombre no evolucionó; fue creadoIsa. 45:12; Gén. 1:27; Mat. 19:4
Debe servirse a Dios siguiendo el ejemplo de Cristo1 Ped. 2:21; Heb. 10:7; Juan 4:34;6:38
El bautismo por inmersión completa simboliza la dedicación a DiosMar. 1:9, 10; Juan 3:23; Hech. 19:4, 5
Los cristianos dan testimonio público de la verdad bíblica de buena ganaRom. 10:10; Heb. 13:15; Isa. 43:10-12

Usted puede entender la Biblia

ENTENDER LA BIBLIA
un placer a su alcance

LA Biblia contiene preciosas verdades procedentes de Dios. Nos dice cuál es el propósito de la vida, la causa del sufrimiento humano y lo que le espera a la humanidad. Nos enseña cómo hallar la felicidad, cómo conseguir amigos y cómo resolver problemas. Aún más importante, aprendemos acerca de nuestro Creador y Padre celestial, Jehová. Tal conocimiento nos produce gozo y le da sentido a la vida.
Pero aún así, mucha gente se ha quedado con muy poco o casi nada de conocimiento Bíblico verdadero ¿Cuales podrían ser las razones por las cuales la gente no logra tener un conocimiento Bíblico satisfactorio?.
1) La intromisión de creencias paganas al entendimiento Bíblico.
2) La falta de entusiasmo al leerla.
3) El no leerla con frecuencia.

Veamos que es lo que opinan algunas personas cuando leen la Biblia.

“En mi casa se leía la Biblia todos los domingos. Aunque sabía que provenía de Dios, no me gustaba mucho leerla, pues había muchas partes que no entendía.” (Steven, de Gran Bretaña)

“A los 17 años me puse a leerla, pero me resultó tan complicada que al final la dejé.” (Valvanera, de España)

“Como católica, entendía que debía leer las Santas Escrituras al menos una vez en la vida. Me tomó tres años hacerlo, y de todos modos no entendí nada.” (Jo-Anne, de Australia)

SIN duda alguna, la Biblia no tiene rival en la historia.
No hay libro más vendido, más accesible ni más
traducido en todo el mundo; ningún otro está
disponible en tantos formatos distintos. Así y
Biblia todo, a mucha gente le cuesta entenderla.
¿Le pasa lo mismo a usted?.

¿Será que su autor no quería que la entendiéramos?

Antes de contestar esta pregunta, debemos saber quién es el autor de la Biblia. En 2 Timoteo 3:16 se dice claramente: “Toda Escritura es inspirada de Dios”. Pero ¿Dios la hizo para que la entendieran solo un grupo de Teólogos o eclesiásticos? Veamos pues que es lo que dice el autor de este libro.


“Este mandamiento que te estoy mandando hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos.” (Deuteronomio 30:11.)

Así es la Biblia no es un libro difícil de entender, al contrario es algo que podemos entender.

Un placer al alcance de todos


Pasos para entender la Biblia
1. PEDIR AYUDA A SU AUTOR

“Tiempo atrás solía leer la Biblia antes de acostarme —cuenta Ninfa, quien vive enItalia—. Sabía que era un libro inspirado por Dios y quería averiguar lo que él había dejado escrito. Así que, aunque no me gustaba la lectura, me propuse leerla entera. Empecé bien, pero cuando llegué a unos pasajes que me resultaron difíciles, me desanimé y la dejé.”

ESTE no es un caso raro: a muchas personas les ha pasado lo mismo que a Ninfa. No obstante, en el artículo anterior vimos que el autor de la Biblia, Jehová Dios, quiere que todos la entendamos. ¿Cómo podemos lograrlo? Para empezar, hay que pedirle ayuda a él.

Veamos el ejemplo de los apóstoles de Jesús. Ellos no habían ido a las escuelas rabínicas a recibir formación religiosa, por lo que algunos los consideraban “iletrados y del vulgo” (Hechos 4:13). Sin embargo, eso no les impidió comprender la Palabra de Dios. ¿Cómo lo sabemos? Porque Jesús les aseguró: “El ayudante, el espíritu santo, que el Padre enviará en mi nombre, ese les enseñará todas las cosas” (Juan 14:26). Ese espíritu santo es la fuerza activa con la que Dios creó la vida y el planeta Tierra (Génesis 1:2). Es la misma fuerza que utilizó para transmitir sus ideas a los 40 hombres que escribieron la Biblia (2 Pedro 1:20, 21). Pues bien, ese es el espíritu que Dios ofrece a cualquiera que desee entender su Palabra.

Y para que nos dé su espíritu santo, debemos pedírselo con fe. Es más, tal vez tengamos que hacerlo repetidas veces. “Sigan pidiendo, y se les dará”, aconsejó Jesús. Y luego añadió: “Si ustedes [...] saben dar buenos regalos a sus hijos, ¡con cuánta más razón dará el Padre en el cielo espíritu santo a los que le piden!” (Lucas 11:9, 13).

Paso 1)
De modo que, cada vez que se ponga a leer la Biblia, ore a Dios para pedirle que su espíritu santo le ayude a entenderla.

Pasos para entender la Biblia
2. LEERLA SIN PREJUICIOS

¿Le han hablado mal de una persona a la que usted no conocía? ¿Qué ocurrió cuando empezó a tratarla? De seguro le costó trabajo fijarse en sus virtudes debido a lo que le habían dicho. Pues algo parecido le sucede a mucha gente con la Biblia.

EL APÓSTOL Pablo conocía bien el peligro de leer las Escrituras con ideas preconcebidas. Ese fue el problema de ciertos judíos del siglo I, de quienes dijo: “Tienen celo por Dios; mas no conforme a conocimiento exacto” (Romanos 10:2).

Cegados por sus prejuicios, muchos no quisieron reconocer al Mesías prometido que tan claramente se describía en las Escrituras Hebreas. Aunque era evidente que Jesús de Nazaret cumplía todas esas profecías

, las arraigadas ideas preconcebidas de estos judíos les impidieron captar el mensaje de la Palabra de Dios.


Mujer leyendo la Biblia¿Qué aprendemos nosotros del error que ellos cometieron? Que es muy importante leer la Biblia con una mentalidad abierta. De lo contrario, los prejuicios podrían entorpecer nuestra comprensión de la verdad bíblica.

Paso 2)

Si queremos comprender mejor la Biblia, tenemos que analizarla dejando a un lado los prejuicios y las críticas que hayamos oído. Por lo tanto, esfuércese por leerla con una mente abierta, sin prejuicios, deseoso de conocer el fascinante mensaje de su Autor.

Pasos para entender la Biblia
3. ACEPTAR AYUDA

El explorador Edward John Eyre aceptó la ayuda de los aborígenes australianos mientras atravesaba la despoblada llanura de Nullarbor. Con ellos, aprendió a obtener agua de las dunas de arena y de los árboles de eucalipto, lo cual posteriormente le salvó la vida.


A menudo se necesita la ayuda de alguien más experimentado para llevar a cabo una difícil tarea. Algo parecido ocurre cuando uno se propone leer la Biblia.

Ni siquiera Jesús esperaba que sus discípulos comprendieran la Palabra de Dios por sí solos. Él mismo en una ocasión “les abrió la mente por completo para que captaran el significado de las Escrituras” (Lucas 24:45). Es obvio que Jesús reconocía que se necesitaba ayuda para entender plenamente las enseñanzas bíblicas.

Paso 3)

Busque ayuda con alguien experimentado


Dónde encontrar ayuda

Jesús encargó a sus discípulos que brindaran esa ayuda. Antes de ascender al cielo les dijo: “Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, [...] enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado” (Mateo 28:19, 20). De modo que la principal tarea de los cristianos es enseñar, lo que incluye explicar a las personas cómo pueden poner en práctica los principios bíblicos en la vida diaria. Así pues, es responsabilidad de los cristianos verdaderos ayudar a la gente a entender la Biblia.

Hoy día, los testigos de Jehová realizan la misma labor que hicieron Felipe y otros cristianos del siglo I. De forma voluntaria enseñan lo que dice la Biblia en unos doscientos treinta y cinco países y territorios. Mediante un programa de estudio que abarca varias sesiones, analizan por temas las enseñanzas bíblicas.

“La Biblia aclaraba todas mis dudas”

Steven, Valvanera y Jo-Anne —citados en el primer artículo de esta serie— comenzaron a estudiar la Biblia con los testigos de Jehová. ¿Cuál fue el resultado? “Me sorprendía que fuera tan sencillo encontrar las respuestas a mis preguntas —cuenta Steven—. Solo tenía que comparar varios versículos y relatos bíblicos. Nunca antes había seguido ese método. Me alivió saber que, para entender la Biblia, no había que envolverse en acaloradas controversias e interminables debates.”

A Valvanera le pasó lo mismo. “Me di cuenta de que las doctrinas bíblicas eran lógicas y coherentes. Creía en la Biblia porque sus enseñanzas me parecían razonables, y no porque la Iglesia dijera que tenía que hacerlo.” Por su parte, Jo-Anne dice: “Cuando vi que la Biblia aclaraba todas mis dudas, se despertó en mí un profundo respeto por Dios. Me impresionó que hubiera dejado escrita la respuesta a cualquier pregunta que pudiéramos hacernos”.

Y usted, ¿conoce a algún testigo de Jehová? Quizás podría pedirle que le demuestre en qué consiste este método de estudio de la Biblia. En caso de que no conozca a ninguno, puede escribir a alguna de las direcciones que aparecen al final para que se le visite. Recuerde que la Biblia no tiene por qué ser un libro incomprensible. Basta con seguir los tres pasos que hemos visto: pedirle a Dios su espíritu santo, leerla sin prejuicios y aceptar la ayuda de un buen maestro.

Una guía para comprender la Biblia

Respuestas confiables a preguntas bíblicas

En los cursos bíblicos que dirigen los testigos de Jehová se contestan las siguientes preguntas:

  • ¿Qué propósito tiene Dios para la Tierra?
  • ¿Dónde están los muertos?
  • ¿Vivimos en “los últimos días”?
  • ¿Por qué permite Dios el sufrimiento?
  • ¿Cómo se puede tener una vida familiar feliz?


Usted puede conseguir esta guía con algún Testigo de Jehová, no tiene ningún valor monetario, si no conoce a ningún Testigo puede escribir una carta a algunas direcciones de el enlace de abajo De click aquí para para ver su dirección correspondiente a la cual escribirá para pedir el libro en el idioma que desee


Copyright © 2010 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania. All rights reserved.



sábado, 21 de agosto de 2010

¿Es Jesucristo Dios?


En la Biblia Jamás se dice que Jesucristo sea Dios, El jamás dijo ser Dios, al contrario el admitió
"He bajado para hacer, no la voluntad mía sino la voluntad de quien me ha enviado"(Juan 6:38).
Al Principio del ministerio de Jesús, cuando salio del agua bautismal, la voz de Dios dijo: "Este es mi Hijo, el Amado a quien he aprobado"(Mateo 3:16-17).
Incluso en la hora de su muerte Jesús dejo claro que el era el Hijo de Dios, no Dios.
En Marcos 15:34 Jesús mientras moría dijo: "¡Dios mio, Dios mio!¿por qué me as abandonado?".
Cuando Jesús Clamó eso de seguro que no creía que el mismo fuera Dios.
En oración Jesús dijo a su Padre "Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios Verdadero y de aquel a que tu enviaste Jesucristo" (Juan 17:3) De modo que Dios quiere que lo conozcamos y que lleguemos a un conocimiento exacto de el y su propósito conforme a la verdad divina.
No hay duda que la doctrina de la Trinidad ha confundido y diluido el entendimiento de la gente sobre la verdadera posición de Dios. Impidiendo que conozca la verdad de Dios: Jehová.
Si usted tiene la oportunidad de Jehová sin duda alguna le reportara beneficios.
Como usted leyó Jehová es el nombre de Dios (Salmo 83:18).
Y usted puede ver lo que promete Dios al que ha llegado a conocer su nombre
" Porque en mí él ha puesto su cariño,
yo también le proveeré escape.
Lo protegeré porque ha llegado a conocer mi nombre" (Salmo 91:14)

Imagen, por cortesía de Watchtower Bible & And Tract Society

Copyright © 2006 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania. All rights reserved.

sábado, 7 de agosto de 2010

Cántico 92 - "Predica la palabra" - CANTEMOS A JEHOVÁ (karaoke)



Este cantico es especial por que muestra la importancia de la predicacion y nuestro papel en el cumplimiento de profecias biblicas.

viernes, 6 de agosto de 2010

Lo invitamos ¿A que?

¿Han predicho los Testigos de Jehova el fin del mundo para el 2012?

Un blog web ateo llamado "Reflexiones irreverentes" publico un articulo titulado "Los Testigos de Jehova anuncian el fin para el 2012" pero, ¿Cuan cierta es esa informacion? ¿Cual fue su fuente informacion? Dejemos mejor que el blog mismo nos responda, dice asi:

"Sin embargo, ahora nos sorprenden con una increíble contradicción: Mientras sus predicadores itinerantes nos dicen con respecto al fin de “este sistema de cosas”: “Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. (Marcos 13:32)”, en una de sus publicaciones nos dan una fecha más exacta (aunque algo oscura y difusa, como es su costumbre). En el folleto “¿Qué propósito tiene la vida? ¿Cómo descubrirlo?” editado por ellos anuncian el fin para pocos años luego del 2010."...Dice el Blog





El folleto mencionado es el que aparece aqui abajo.






Me propuse leer el folleto y no encontre ni un solo rincon donde se afirmara que el fin vendria despues del año 2010.

Entonces ¿Como llega a la conclusion el editor del blog?

El blog sigue asi :

"Por eso, veamos la acción de nuestro número mágico sobre su número profético: 1914 + 98 = 2012. "

Mi diagnostico:
El editor del blog fue el que anuncia el fin para el 2012 y no los Testigos.

jueves, 5 de agosto de 2010

Sing to Jehovah, Song 7 (American Sign Language)

Aqui les traigo el video dedicacion cristiana en lenguage de señas americana puede encontrar mas canticos y el folleto completo podemos ser amigos de Dios, en lenguage de señas en "wtt009" en "youtube"

Busquen tambien "You Can Be God's Friend! (American Sign Language)

miércoles, 4 de agosto de 2010

¿Que significaban la cruz coronada y la armadura en la revista Atalaya?

Por mucho tiempo he escuchado que los Testigos de Jehova utilizaron dos simbolos masonicos en la portada de la revista ZION'S WATCH TOWER AND THE HERALD OF THE CHRIST'S PRESENCE (La torre del vigia de Sion y el heraldo de la presencia de Cristo)
Algunos s han atrevido a decir esto:
"Los Testigos de Jehova utilizaron en su publicaciones que ofrecian de puerta en puerta simbolos masonicos por excelencia, la cruz coronada uno de los cinco simbolos favoritos masones y la armadura simbolo templario"...(Pastor evangelico en "YouTube")
En la imagen de abajo usted contemplara los simbolos ya dichos al principio.

Pero, ¿Se basan en la realidad?
Veamos su grado de informacion.
1)No han citado de informacion oficial
2)Los masones an dicho que esos simbolos no son meramente masones, hasta han tachado de ignmorante en masoneria a Charles Russel
3)No han investigado mas alla de su teclado de computadora

Entonces ¿Que significa la cruz con la corona?
En el año 1879 el grupo conocido como estudiantes de la biblia habian predicho la venida de Cristo convertido en Rey por eso llevaba la cruz coronada, simbolo que prefiguro su doctrina principal de Un Cristo Redentor de pecado convertido en Rey.
¿Quer significa la armadura?
En un discurso pronunciado en Cedar Point (ohio) se dijo lo siguiente:

“¿Creen ustedes que el glorioso Rey ha comenzado a reinar? Entonces, ¡otra vez al campo, oh hijos del Dios altísimo! ¡Cíñanse la armadura! Sean sobrios, sean vigilantes, sean activos, sean valientes. Sean fieles y verdaderos testigos para el Señor. Sigan adelante en la lucha hasta que todo vestigio de Babilonia quede desolado. Proclamen el mensaje lejos y extensamente. El mundo tiene que saber que Jehová es Dios y que Jesucristo es el Rey de reyes y Señor de señores. Este es el día de importancia máxima. ¡Miren, el Rey rige! Ustedes son sus agentes de publicidad. Por lo tanto, anuncien, anuncien, anuncien al Rey y su reino.”


Daba a conocer la identidad del Rey Reinante pero dijo algo mas:
"¡Cíñanse la armadura! Sean sobrios, sean vigilantes, sean activos, sean valientes. "



La Cruz era Jesucristo Rey, Mientras que la armadura era la armadura de la fe que mantenia preaparados a los soldados de Cristo.






No he encontrado ninguna vinculacion masonica en los simbolos de las atalayas al contrario he encontrado vinculacion con con sus dos creencias principales "El Reino y La armadura de la fe"

domingo, 25 de julio de 2010


Riesgo de tortura para testigo de Jehova detenido

Nader Nseir, testigo de Jehová sirio de 38 años, se encuentra recluido en régimen de incomunicación desde el 7 de mayo de 2010 y está expuesto a sufrir tortura y otros malos tratos. Se ignora dónde está, por lo que se teme que sea víctima de desaparición forzada.

Nader Nseir es ciudadano sirio y vivía en Líbano junto con su esposa.

Durante una visita que hizo a Siria en 2009, Nader Nseir fue citado por los servicios de Seguridad Política en Latakia, en el oeste del país. Amnistía Internacional ha recibido informes según los cuales lo presionaron para que se hiciera informante de ellos en relación con los Testigos de Jehová, pero el se negó. Le confiscaron el carné de identidad, por lo que, temiendo que no le permitieran cruzar la frontera sin documentación, regresó a Líbano clandestinamente. Allí fue detenido por entrada ilegal en el país y, el 7 de mayo de 2010, fue expulsado a Siria, donde lo detuvieron a su llegada. Desde entonces, su familia ha intentado descubrir su paradero, incluso preguntando, parece, en centros de detención de diversas fuerzas de seguridad, pero las autoridades no han revelado dónde está ni han ofrecido ninguna otra información sobre él.

Los Testigos de Jehová están prohibidos en Siria desde 1964, pero en general se les permite reunirse y celebrar oficios religiosos en privado. La tortura y otros malos tratos son práctica generalizada en los centros de detención e interrogatorio sirios, y los detenidos están especialmente expuestos a sufrirlos durante su reclusión en régimen de incomunicación. En 2009 se produjeron al menos siete muertes a causa posiblemente de tortura y otros malos tratos bajo custodia.

ESCRIBAN INMEDIATAMENTE en árabe, en inglés en francés o en su propio idioma:

n Expresando alarma por la posibilidad de que Nader Nseir sea víctima de desaparición forzada, pues lleva más de dos meses detenido en régimen de incomunicación, aparentemente en un lugar desconocido, y según informes, las autoridades se han negado a revelar su paradero, por lo que está expuesto a sufrir tortura y otros malos tratos.

n Instando a las autoridades a que revelen de inmediato su paradero y el motivo de su detención y garanticen que tiene acceso a su familia, a un abogado y a los servicios médicos que pueda necesitar.

n Instándoles a que lo dejen en libertad de inmediato si no está acusado de ningún delito común reconocible.



ENVÍEN LOS LLAMAMIENTOS, ANTES DEL 24 DE AGOSTO DE 2010, A:





Presidente

President

His Excellency Bashar al-Assad

Presidential Palace

al-Rashid Street

Damascus, Siria

Fax: +963 11 332 3410

Tratamiento: Your Excellency / Señor Presidente







Ministro del Interior

Minister of Interior

His Excellency Major Sa’id Mohamed Samour

Ministry of Interior

‘Abd al-Rahman Shahbandar Street

Damascus, Siria

Fax: +963 11 222 3428

Tratamiento: Your Excellency / Señor Ministro





Ministro de Asuntos Exteriores

Minister of Foreign Affairs

His Excellency Walid al-Mu’allim

Ministry of Foreign Affairs

Abu Rummaneh

al-Rashid Street

Damascus, Siria

Fax: +963 11 332 7620 (insistan sin o comunican en seguida)

Tratamiento: Your Excellency / Señor Ministro

Por amnistia internacional
si desea visitar el sitio oficial pege esta url http://amnistia.org.mx/contenido/2010/07/13/riesgo-de-tortura-para-testigo-de-jehova-detenido/

sábado, 10 de julio de 2010

¿Escuchamos a Dios todos los días?


¿VERDAD que todos nos miramos con frecuencia al espejo? La mayoría lo hacemos al menos una vez al día, y algunos puede que más. La razón es que a todos nos importa cómo nos vemos.

Pues bien, leer la Biblia es como mirarse en un espejo (Santiago 1:23-25). Su mensaje inspirado por Dios nos permite ver nuestra verdadera personalidad. Como dice Hebreos 4:12, “penetra hasta dividir entre alma y espíritu”; es decir, nos ayuda a distinguir entre lo que parece que somos y lo que realmente somos. Y al igual que un espejo, nos muestra qué cambios debemos hacer.

Pero la Palabra de Dios no se limita a indicarnos los aspectos que debemos mejorar; también nos enseña la manera de lograrlo. El apóstol Pablo explicó que la Biblia cumple diversas funciones: “Toda Escritura es inspirada de Dios y provechosa para enseñar, para censurar, para rectificar las cosas, para disciplinar en justicia” (2 Timoteo 3:16, 17). Es interesante notar que de las cuatro funciones aquí mencionadas, tres —censurar, rectificar las cosas y disciplinar— conllevan cambios de actitud y conducta. Si nuestro exterior nos importa tanto que todos los días nos miramos en el espejo, ¿no debería importarnos más saber cómo somos en nuestro interior? Pues la única forma de averiguarlo es leyendo la Biblia a diario.

Recordemos qué fue lo que Jehová Dios le dijo a Josué cuando le confió la dirección de Israel: “Este libro de la ley no debe apartarse de tu boca, y día y noche tienes que leer en él en voz baja, a fin de que cuides de hacer conforme a todo lo que está escrito en él; porque entonces tendrás éxito en tu camino y entonces actuarás sabiamente” (Josué 1:8). Para tener éxito en su labor, Josué tenía que leer la Palabra de Dios “día y noche”, esto es, de forma regular.

El Salmo 1 también destaca los beneficios de la lectura diaria de la Biblia. Allí dice: “Feliz es el hombre que no ha andado en el consejo de los inicuos, y en el camino de los pecadores no se ha parado, y en el asiento de los burladores no se ha sentado. Antes bien, su deleite está en la ley de Jehová, y día y noche lee en su ley en voz baja. Y ciertamente llegará a ser como un árbol plantado al lado de corrientes de agua, que da su propio fruto en su estación y cuyo follaje no se marchita, y todo lo que haga tendrá éxito” (Salmo 1:1-3). Obviamente, todos queremos que nos vaya tan bien como al hombre que aquí se describe.

De ahí que muchas personas tengan la costumbre de leer la Biblia todos los días. Cuando se le preguntó a cierto cristiano por qué lo hacía, dijo: “Si oro a Dios varias veces al día y espero que me escuche, ¿no debería yo también escucharlo a él leyendo su Palabra a diario? Un buen amigo no habla todo el tiempo, también escucha”. En efecto, leer la Biblia es como escuchar a Dios diciéndonos lo que piensa sobre diversos temas.

Cómo lograrlo
Quizás ya haya intentado antes seguir un programa de lectura de la Biblia. Sin duda, leerla de principio a fin es una buena forma de profundizar sus conocimientos bíblicos. No obstante, hay quienes han empezado a hacerlo en numerosas ocasiones, pero no han conseguido terminarla por una razón u otra. ¿Le ha pasado a usted lo mismo? A continuación le damos dos sugerencias que pueden ayudarle a alcanzar la meta de leer la Biblia entera.


¿Por qué no aparta un momento para leer la Biblia cada día?
Fije un horario específico. Piense en qué momento del día podría leer la Biblia, y apártelo para ese fin. Pero por si algo le impide hacerlo en ese momento, tenga preparada también una segunda opción. De este modo será más difícil que pase un día sin que haya leído la Palabra de Dios. Así imitará a ciertos ciudadanos de la antigua Berea, de quienes se dijo que “recibieron la palabra con suma prontitud de ánimo, y examinaban con cuidado las Escrituras diariamente en cuanto a si estas cosas eran así” (Hechos 17:11).

Tenga un objetivo claro. Por ejemplo, si quiere leer la Biblia entera en solo un año, tendrá que leer entre tres y cinco capítulos al día. El programa de la siguiente página demuestra cómo hacerlo. ¿Por qué no trata de seguirlo? Primero, indique bajo la columna con la palabra “Fecha” cuándo planea leer cada grupo de capítulos. Luego haga una marca en la casilla correspondiente a medida que los vaya leyendo. Así podrá llevar registro de su lectura.

Pero no se conforme con leer la Biblia entera una sola vez. Puede usar el mismo programa para hacerlo todos los años, quizás empezando por una sección diferente en cada ocasión. O si prefiere leerla a un ritmo más lento, puede repartir entre dos o más días la lectura asignada para un día.

La Palabra de Dios puede leerse multitud de veces, y siempre descubriremos detalles nuevos que afecten nuestra vida, cosas que nunca antes habíamos notado. ¿Sabe por qué? Porque “la escena de este mundo está cambiando” y, como resultado, nuestras circunstancias varían constantemente (1 Corintios 7:31). Por lo tanto, resuélvase a mirarse todos los días en el espejo de la Palabra de Dios, la Biblia. Así escuchará a diario lo que Jehová Dios le quiere decir (Salmo 16:8).

miércoles, 30 de junio de 2010

CÓMO CONCILIAR LA CIENCIA CON LA RELIGION


“La ciencia y la religión ya no se consideran incompatibles.” (The Daily Telegraph, Londres, 26 de mayo de 1999.)

TANTO la ciencia como la religión, en sus formas más nobles, buscan la verdad. La ciencia descubre un mundo en magnífico orden, un universo con claros indicios de haber sido diseñado por un ser inteligente. La religión verdadera da sentido a esos descubrimientos al enseñar que, tras el diseño que se advierte en el mundo físico, está la mente del Creador.

“La religión me ayuda muchísimo a comprender y valorar la ciencia”, dice el biólogo molecular Francis Collins. Y añade: “Cuando descubro algo sobre el genoma humano y entonces recapacito sobre el misterio de la vida, me invade un sentimiento de asombro, admiración y respeto reverencial. Me digo: ‘¡Qué maravilla! ¡Solo Dios lo sabía de antemano!’. Es una sensación sumamente hermosa y conmovedora que me motiva a apreciar a Dios y que hace que la ciencia me resulte aún más gratificante”.

¿Qué puede ayudarnos a conciliar la ciencia con la religión?


Una búsqueda interminable
Aceptemos los límites. La búsqueda de respuestas acerca del universo, el espacio y el tiempo infinitos parece no acabar nunca. El biólogo Lewis Thomas señaló: “Este proceso no tendrá fin, siendo como somos una especie de insaciable curiosidad, siempre explorando, observando cuanto nos rodea e intentando comprender las cosas. Nunca resolveremos el enigma. No me imagino un punto final en el que todo el mundo suspire aliviado y diga: ‘Por fin lo comprendo todo’. Siempre habrá algo que se nos escape”.

Tocante a la religión verdadera, la búsqueda de conocimiento también es interminable. Pablo, uno de los escritores de la Biblia, afirmó: “Ahora no vemos más que reflejos en un espejo que no nos dejan más que enigmas por resolver [...]. Ahora conozco sólo en parte” (1 Corintios 13:12, Barclay).

No obstante, el conocimiento parcial o la falta de respuestas tanto en el campo científico como en el religioso no impiden que lleguemos a conclusiones lógicas basadas en los hechos establecidos. No necesitamos saber los detalles sobre el origen del Sol para estar absolutamente seguros de que va a salir mañana.


Permitamos que hablen los hechos. Al buscar respuestas, debemos dejarnos guiar por principios sólidos. A no ser que nos atengamos a hechos cuya veracidad ha sido demostrada fuera de toda duda, pudiéramos extraviarnos fácilmente en nuestra búsqueda de la verdad científica y religiosa. Siendo realistas, nadie puede examinar todo el conjunto de las pruebas e ideas científicas, que en la actualidad llenan enormes bibliotecas. Sin embargo, la Biblia recoge enseñanzas espirituales de un modo que resultan fáciles de investigar. Además, los hechos apoyan su veracidad.*

Sin embargo, respecto al conocimiento en general, tanto en lo que a la ciencia como a la religión se refiere, hay que realizar un esfuerzo concienzudo para distinguir entre los hechos y las especulaciones, entre la verdad y el engaño. Como aconsejó el escritor bíblico Pablo, es necesario rechazar “las contradicciones del falsamente llamado ‘conocimiento’” (1 Timoteo 6:20). Para conciliar la ciencia con la Biblia, debemos permitir que los hechos hablen por sí mismos, es decir, evitar las conjeturas y las especulaciones, y examinar cómo los hechos se apoyan y complementan mutuamente.

Por ejemplo, si tenemos presente que en la Biblia la palabra día se emplea para referirse a diferentes períodos de tiempo, nos daremos cuenta de que el relato de los seis días creativos recogido en Génesis no contradice necesariamente la aseveración científica de que la edad de la Tierra es de cuatro mil quinientos millones de años. Según la Biblia, este planeta ya existía antes de que comenzaran los días creativos, aunque no especifica cuánto tiempo antes (véase el recuadro “¿Fueron los días creativos períodos de veinticuatro horas?”). Incluso si la opinión científica cambiara e indicara que la antigüedad de la Tierra no es la mencionada, lo que dicen las Escrituras seguiría siendo cierto. En vez de contradecir la Biblia, en este y muchos otros casos, la ciencia proporciona en realidad un gran caudal de información suplementaria sobre el mundo físico tanto del presente como del pasado.

¿Fueron los días creativos
períodos de veinticuatro horas?
Algunos fundamentalistas protestantes sostienen que la historia prehumana se explica mediante el creacionismo, y no la evolución. Afirman que el mundo físico fue creado en tan solo seis días de veinticuatro horas, hace de seis mil a diez mil años. Sin embargo, tales afirmaciones promueven una enseñanza que no es bíblica, lo cual ha hecho que muchas personas se burlen de la Biblia.

Ahora bien, cuando aparece en las Escrituras la palabra día, ¿designa esta siempre un período de veinticuatro horas literales? En Génesis 2:4 se habla del “día que Jehová Dios hizo tierra y cielo”. Este día incluye los seis días creativos mencionados en el capítulo 1 de Génesis. Según el uso que recibe esta palabra en la Biblia, un día es un espacio de tiempo determinado, que puede ser de mil o de muchos miles de años. Los días creativos a los que se refieren las Escrituras quizá duraron miles de años cada uno. Además, la Tierra ya existía antes de que comenzaran los días creativos (Génesis 1:1). Por consiguiente, tanto el relato bíblico como la ciencia verdadera concuerdan en este punto (2 Pedro 3:8).

Respecto a la afirmación de que los días creativos fueron períodos de solo veinticuatro horas, el biólogo molecular Francis Collins comenta: “El creacionismo ha hecho más daño a la concepción seria de la fe que cualquier suceso de la historia moderna”.

Una búsqueda interminable
Aceptemos los límites. La búsqueda de respuestas acerca del universo, el espacio y el tiempo infinitos parece no acabar nunca. El biólogo Lewis Thomas señaló: “Este proceso no tendrá fin, siendo como somos una especie de insaciable curiosidad, siempre explorando, observando cuanto nos rodea e intentando comprender las cosas. Nunca resolveremos el enigma. No me imagino un punto final en el que todo el mundo suspire aliviado y diga: ‘Por fin lo comprendo todo’. Siempre habrá algo que se nos escape”.

Tocante a la religión verdadera, la búsqueda de conocimiento también es interminable. Pablo, uno de los escritores de la Biblia, afirmó: “Ahora no vemos más que reflejos en un espejo que no nos dejan más que enigmas por resolver [...]. Ahora conozco sólo en parte” (1 Corintios 13:12, Barclay).

No obstante, el conocimiento parcial o la falta de respuestas tanto en el campo científico como en el religioso no impiden que lleguemos a conclusiones lógicas basadas en los hechos establecidos. No necesitamos saber los detalles sobre el origen del Sol para estar absolutamente seguros de que va a salir mañana.

Permitamos que hablen los hechos. Al buscar respuestas, debemos dejarnos guiar por principios sólidos. A no ser que nos atengamos a hechos cuya veracidad ha sido demostrada fuera de toda duda, pudiéramos extraviarnos fácilmente en nuestra búsqueda de la verdad científica y religiosa. Siendo realistas, nadie puede examinar todo el conjunto de las pruebas e ideas científicas, que en la actualidad llenan enormes bibliotecas. Sin embargo, la Biblia recoge enseñanzas espirituales de un modo que resultan fáciles de investigar. Además, los hechos apoyan su veracidad.*

Sin embargo, respecto al conocimiento en general, tanto en lo que a la ciencia como a la religión se refiere, hay que realizar un esfuerzo concienzudo para distinguir entre los hechos y las especulaciones, entre la verdad y el engaño. Como aconsejó el escritor bíblico Pablo, es necesario rechazar “las contradicciones del falsamente llamado ‘conocimiento’” (1 Timoteo 6:20). Para conciliar la ciencia con la Biblia, debemos permitir que los hechos hablen por sí mismos, es decir, evitar las conjeturas y las especulaciones, y examinar cómo los hechos se apoyan y complementan mutuamente.

Por ejemplo, si tenemos presente que en la Biblia la palabra día se emplea para referirse a diferentes períodos de tiempo, nos daremos cuenta de que el relato de los seis días creativos recogido en Génesis no contradice necesariamente la aseveración científica de que la edad de la Tierra es de cuatro mil quinientos millones de años. Según la Biblia, este planeta ya existía antes de que comenzaran los días creativos, aunque no especifica cuánto tiempo antes (véase el recuadro “¿Fueron los días creativos períodos de veinticuatro horas?”). Incluso si la opinión científica cambiara e indicara que la antigüedad de la Tierra no es la mencionada, lo que dicen las Escrituras seguiría siendo cierto. En vez de contradecir la Biblia, en este y muchos otros casos, la ciencia proporciona en realidad un gran caudal de información suplementaria sobre el mundo físico tanto del presente como del pasado.

¿Fueron los días creativos
períodos de veinticuatro horas?
Algunos fundamentalistas protestantes sostienen que la historia prehumana se explica mediante el creacionismo, y no la evolución. Afirman que el mundo físico fue creado en tan solo seis días de veinticuatro horas, hace de seis mil a diez mil años. Sin embargo, tales afirmaciones promueven una enseñanza que no es bíblica, lo cual ha hecho que muchas personas se burlen de la Biblia.

Ahora bien, cuando aparece en las Escrituras la palabra día, ¿designa esta siempre un período de veinticuatro horas literales? En Génesis 2:4 se habla del “día que Jehová Dios hizo tierra y cielo”. Este día incluye los seis días creativos mencionados en el capítulo 1 de Génesis. Según el uso que recibe esta palabra en la Biblia, un día es un espacio de tiempo determinado, que puede ser de mil o de muchos miles de años. Los días creativos a los que se refieren las Escrituras quizá duraron miles de años cada uno. Además, la Tierra ya existía antes de que comenzaran los días creativos (Génesis 1:1). Por consiguiente, tanto el relato bíblico como la ciencia verdadera concuerdan en este punto (2 Pedro 3:8).

Respecto a la afirmación de que los días creativos fueron períodos de solo veinticuatro horas, el biólogo molecular Francis Collins comenta: “El creacionismo ha hecho más daño a la concepción seria de la fe que cualquier suceso de la historia moderna”.


Fe, no credulidad. La Biblia nos brinda conocimiento de Dios y sus propósitos, el cual no se encuentra en ninguna otra parte. ¿Por qué debemos confiar en la Biblia? Ella misma nos invita a comprobar su exactitud. Piense en su utilidad, en su autenticidad histórica, en su honradez y en la franqueza de sus escritores. Al investigar la exactitud de las Escrituras, por ejemplo, las declaraciones de naturaleza científica que contienen o, aún mejor, los cientos de profecías que se han cumplido infaliblemente a lo largo de los siglos hasta nuestros días, es posible tener fe firme en ella como la Palabra de Dios. La fe en la Biblia no es credulidad, sino confianza en la exactitud de su contenido, una confianza basada en hechos.

Respetemos la ciencia; reconozcamos el valor de la religión. Los testigos de Jehová invitan a las personas de mentalidad abierta, sea que tengan inclinaciones científicas o religiosas, a buscar sinceramente la verdad en ambos campos. En sus congregaciones, los Testigos fomentan un sano respeto por la ciencia y las conclusiones científicas que han sido probadas. Asimismo tienen el pleno convencimiento de que la verdad religiosa solo se halla en la Biblia, la cual, respaldada por abundantes pruebas, afirma francamente que es la Palabra de Dios. El apóstol Pablo señaló: “Cuando ustedes recibieron la palabra de Dios, que oyeron de parte de nosotros, la aceptaron, no como palabra de hombres, sino, como lo que verdaderamente es, como palabra de Dios” (1 Tesalonicenses 2:13).

Claro está, al igual que ha sucedido con la ciencia, también se han infiltrado en la religión mentiras y prácticas perjudiciales, de modo que existen la religión verdadera y la falsa. Por esta razón, muchas personas han dejado las religiones tradicionales y se han convertido en miembros de la congregación cristiana de los testigos de Jehová. Dichas personas se han desilusionado con sus anteriores religiones, ya que estas se aferran a tradiciones y mitos humanos en vez de aceptar la verdad revelada.

Sin embargo, los cristianos verdaderos le encuentran auténtico significado a la vida; significado basado en un conocimiento profundo del Creador —tal como se le revela en la Biblia— y de su propósito expreso respecto a nosotros, los seres humanos, y el planeta en el que vivimos. Los testigos de Jehová hallan satisfactorias las respuestas razonables que da la Biblia a preguntas como por qué estamos aquí y adónde nos dirigimos. Con mucho gusto compartirán con usted dicha información.

Vistas de página en total