sábado, 21 de agosto de 2010

¿Es Jesucristo Dios?


En la Biblia Jamás se dice que Jesucristo sea Dios, El jamás dijo ser Dios, al contrario el admitió
"He bajado para hacer, no la voluntad mía sino la voluntad de quien me ha enviado"(Juan 6:38).
Al Principio del ministerio de Jesús, cuando salio del agua bautismal, la voz de Dios dijo: "Este es mi Hijo, el Amado a quien he aprobado"(Mateo 3:16-17).
Incluso en la hora de su muerte Jesús dejo claro que el era el Hijo de Dios, no Dios.
En Marcos 15:34 Jesús mientras moría dijo: "¡Dios mio, Dios mio!¿por qué me as abandonado?".
Cuando Jesús Clamó eso de seguro que no creía que el mismo fuera Dios.
En oración Jesús dijo a su Padre "Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios Verdadero y de aquel a que tu enviaste Jesucristo" (Juan 17:3) De modo que Dios quiere que lo conozcamos y que lleguemos a un conocimiento exacto de el y su propósito conforme a la verdad divina.
No hay duda que la doctrina de la Trinidad ha confundido y diluido el entendimiento de la gente sobre la verdadera posición de Dios. Impidiendo que conozca la verdad de Dios: Jehová.
Si usted tiene la oportunidad de Jehová sin duda alguna le reportara beneficios.
Como usted leyó Jehová es el nombre de Dios (Salmo 83:18).
Y usted puede ver lo que promete Dios al que ha llegado a conocer su nombre
" Porque en mí él ha puesto su cariño,
yo también le proveeré escape.
Lo protegeré porque ha llegado a conocer mi nombre" (Salmo 91:14)

Imagen, por cortesía de Watchtower Bible & And Tract Society

Copyright © 2006 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania. All rights reserved.

sábado, 7 de agosto de 2010

Cántico 92 - "Predica la palabra" - CANTEMOS A JEHOVÁ (karaoke)



Este cantico es especial por que muestra la importancia de la predicacion y nuestro papel en el cumplimiento de profecias biblicas.

viernes, 6 de agosto de 2010

Lo invitamos ¿A que?

¿Han predicho los Testigos de Jehova el fin del mundo para el 2012?

Un blog web ateo llamado "Reflexiones irreverentes" publico un articulo titulado "Los Testigos de Jehova anuncian el fin para el 2012" pero, ¿Cuan cierta es esa informacion? ¿Cual fue su fuente informacion? Dejemos mejor que el blog mismo nos responda, dice asi:

"Sin embargo, ahora nos sorprenden con una increíble contradicción: Mientras sus predicadores itinerantes nos dicen con respecto al fin de “este sistema de cosas”: “Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. (Marcos 13:32)”, en una de sus publicaciones nos dan una fecha más exacta (aunque algo oscura y difusa, como es su costumbre). En el folleto “¿Qué propósito tiene la vida? ¿Cómo descubrirlo?” editado por ellos anuncian el fin para pocos años luego del 2010."...Dice el Blog





El folleto mencionado es el que aparece aqui abajo.






Me propuse leer el folleto y no encontre ni un solo rincon donde se afirmara que el fin vendria despues del año 2010.

Entonces ¿Como llega a la conclusion el editor del blog?

El blog sigue asi :

"Por eso, veamos la acción de nuestro número mágico sobre su número profético: 1914 + 98 = 2012. "

Mi diagnostico:
El editor del blog fue el que anuncia el fin para el 2012 y no los Testigos.

jueves, 5 de agosto de 2010

Sing to Jehovah, Song 7 (American Sign Language)

Aqui les traigo el video dedicacion cristiana en lenguage de señas americana puede encontrar mas canticos y el folleto completo podemos ser amigos de Dios, en lenguage de señas en "wtt009" en "youtube"

Busquen tambien "You Can Be God's Friend! (American Sign Language)

miércoles, 4 de agosto de 2010

¿Que significaban la cruz coronada y la armadura en la revista Atalaya?

Por mucho tiempo he escuchado que los Testigos de Jehova utilizaron dos simbolos masonicos en la portada de la revista ZION'S WATCH TOWER AND THE HERALD OF THE CHRIST'S PRESENCE (La torre del vigia de Sion y el heraldo de la presencia de Cristo)
Algunos s han atrevido a decir esto:
"Los Testigos de Jehova utilizaron en su publicaciones que ofrecian de puerta en puerta simbolos masonicos por excelencia, la cruz coronada uno de los cinco simbolos favoritos masones y la armadura simbolo templario"...(Pastor evangelico en "YouTube")
En la imagen de abajo usted contemplara los simbolos ya dichos al principio.

Pero, ¿Se basan en la realidad?
Veamos su grado de informacion.
1)No han citado de informacion oficial
2)Los masones an dicho que esos simbolos no son meramente masones, hasta han tachado de ignmorante en masoneria a Charles Russel
3)No han investigado mas alla de su teclado de computadora

Entonces ¿Que significa la cruz con la corona?
En el año 1879 el grupo conocido como estudiantes de la biblia habian predicho la venida de Cristo convertido en Rey por eso llevaba la cruz coronada, simbolo que prefiguro su doctrina principal de Un Cristo Redentor de pecado convertido en Rey.
¿Quer significa la armadura?
En un discurso pronunciado en Cedar Point (ohio) se dijo lo siguiente:

“¿Creen ustedes que el glorioso Rey ha comenzado a reinar? Entonces, ¡otra vez al campo, oh hijos del Dios altísimo! ¡Cíñanse la armadura! Sean sobrios, sean vigilantes, sean activos, sean valientes. Sean fieles y verdaderos testigos para el Señor. Sigan adelante en la lucha hasta que todo vestigio de Babilonia quede desolado. Proclamen el mensaje lejos y extensamente. El mundo tiene que saber que Jehová es Dios y que Jesucristo es el Rey de reyes y Señor de señores. Este es el día de importancia máxima. ¡Miren, el Rey rige! Ustedes son sus agentes de publicidad. Por lo tanto, anuncien, anuncien, anuncien al Rey y su reino.”


Daba a conocer la identidad del Rey Reinante pero dijo algo mas:
"¡Cíñanse la armadura! Sean sobrios, sean vigilantes, sean activos, sean valientes. "



La Cruz era Jesucristo Rey, Mientras que la armadura era la armadura de la fe que mantenia preaparados a los soldados de Cristo.






No he encontrado ninguna vinculacion masonica en los simbolos de las atalayas al contrario he encontrado vinculacion con con sus dos creencias principales "El Reino y La armadura de la fe"

domingo, 25 de julio de 2010


Riesgo de tortura para testigo de Jehova detenido

Nader Nseir, testigo de Jehová sirio de 38 años, se encuentra recluido en régimen de incomunicación desde el 7 de mayo de 2010 y está expuesto a sufrir tortura y otros malos tratos. Se ignora dónde está, por lo que se teme que sea víctima de desaparición forzada.

Nader Nseir es ciudadano sirio y vivía en Líbano junto con su esposa.

Durante una visita que hizo a Siria en 2009, Nader Nseir fue citado por los servicios de Seguridad Política en Latakia, en el oeste del país. Amnistía Internacional ha recibido informes según los cuales lo presionaron para que se hiciera informante de ellos en relación con los Testigos de Jehová, pero el se negó. Le confiscaron el carné de identidad, por lo que, temiendo que no le permitieran cruzar la frontera sin documentación, regresó a Líbano clandestinamente. Allí fue detenido por entrada ilegal en el país y, el 7 de mayo de 2010, fue expulsado a Siria, donde lo detuvieron a su llegada. Desde entonces, su familia ha intentado descubrir su paradero, incluso preguntando, parece, en centros de detención de diversas fuerzas de seguridad, pero las autoridades no han revelado dónde está ni han ofrecido ninguna otra información sobre él.

Los Testigos de Jehová están prohibidos en Siria desde 1964, pero en general se les permite reunirse y celebrar oficios religiosos en privado. La tortura y otros malos tratos son práctica generalizada en los centros de detención e interrogatorio sirios, y los detenidos están especialmente expuestos a sufrirlos durante su reclusión en régimen de incomunicación. En 2009 se produjeron al menos siete muertes a causa posiblemente de tortura y otros malos tratos bajo custodia.

ESCRIBAN INMEDIATAMENTE en árabe, en inglés en francés o en su propio idioma:

n Expresando alarma por la posibilidad de que Nader Nseir sea víctima de desaparición forzada, pues lleva más de dos meses detenido en régimen de incomunicación, aparentemente en un lugar desconocido, y según informes, las autoridades se han negado a revelar su paradero, por lo que está expuesto a sufrir tortura y otros malos tratos.

n Instando a las autoridades a que revelen de inmediato su paradero y el motivo de su detención y garanticen que tiene acceso a su familia, a un abogado y a los servicios médicos que pueda necesitar.

n Instándoles a que lo dejen en libertad de inmediato si no está acusado de ningún delito común reconocible.



ENVÍEN LOS LLAMAMIENTOS, ANTES DEL 24 DE AGOSTO DE 2010, A:





Presidente

President

His Excellency Bashar al-Assad

Presidential Palace

al-Rashid Street

Damascus, Siria

Fax: +963 11 332 3410

Tratamiento: Your Excellency / Señor Presidente







Ministro del Interior

Minister of Interior

His Excellency Major Sa’id Mohamed Samour

Ministry of Interior

‘Abd al-Rahman Shahbandar Street

Damascus, Siria

Fax: +963 11 222 3428

Tratamiento: Your Excellency / Señor Ministro





Ministro de Asuntos Exteriores

Minister of Foreign Affairs

His Excellency Walid al-Mu’allim

Ministry of Foreign Affairs

Abu Rummaneh

al-Rashid Street

Damascus, Siria

Fax: +963 11 332 7620 (insistan sin o comunican en seguida)

Tratamiento: Your Excellency / Señor Ministro

Por amnistia internacional
si desea visitar el sitio oficial pege esta url http://amnistia.org.mx/contenido/2010/07/13/riesgo-de-tortura-para-testigo-de-jehova-detenido/

sábado, 10 de julio de 2010

¿Escuchamos a Dios todos los días?


¿VERDAD que todos nos miramos con frecuencia al espejo? La mayoría lo hacemos al menos una vez al día, y algunos puede que más. La razón es que a todos nos importa cómo nos vemos.

Pues bien, leer la Biblia es como mirarse en un espejo (Santiago 1:23-25). Su mensaje inspirado por Dios nos permite ver nuestra verdadera personalidad. Como dice Hebreos 4:12, “penetra hasta dividir entre alma y espíritu”; es decir, nos ayuda a distinguir entre lo que parece que somos y lo que realmente somos. Y al igual que un espejo, nos muestra qué cambios debemos hacer.

Pero la Palabra de Dios no se limita a indicarnos los aspectos que debemos mejorar; también nos enseña la manera de lograrlo. El apóstol Pablo explicó que la Biblia cumple diversas funciones: “Toda Escritura es inspirada de Dios y provechosa para enseñar, para censurar, para rectificar las cosas, para disciplinar en justicia” (2 Timoteo 3:16, 17). Es interesante notar que de las cuatro funciones aquí mencionadas, tres —censurar, rectificar las cosas y disciplinar— conllevan cambios de actitud y conducta. Si nuestro exterior nos importa tanto que todos los días nos miramos en el espejo, ¿no debería importarnos más saber cómo somos en nuestro interior? Pues la única forma de averiguarlo es leyendo la Biblia a diario.

Recordemos qué fue lo que Jehová Dios le dijo a Josué cuando le confió la dirección de Israel: “Este libro de la ley no debe apartarse de tu boca, y día y noche tienes que leer en él en voz baja, a fin de que cuides de hacer conforme a todo lo que está escrito en él; porque entonces tendrás éxito en tu camino y entonces actuarás sabiamente” (Josué 1:8). Para tener éxito en su labor, Josué tenía que leer la Palabra de Dios “día y noche”, esto es, de forma regular.

El Salmo 1 también destaca los beneficios de la lectura diaria de la Biblia. Allí dice: “Feliz es el hombre que no ha andado en el consejo de los inicuos, y en el camino de los pecadores no se ha parado, y en el asiento de los burladores no se ha sentado. Antes bien, su deleite está en la ley de Jehová, y día y noche lee en su ley en voz baja. Y ciertamente llegará a ser como un árbol plantado al lado de corrientes de agua, que da su propio fruto en su estación y cuyo follaje no se marchita, y todo lo que haga tendrá éxito” (Salmo 1:1-3). Obviamente, todos queremos que nos vaya tan bien como al hombre que aquí se describe.

De ahí que muchas personas tengan la costumbre de leer la Biblia todos los días. Cuando se le preguntó a cierto cristiano por qué lo hacía, dijo: “Si oro a Dios varias veces al día y espero que me escuche, ¿no debería yo también escucharlo a él leyendo su Palabra a diario? Un buen amigo no habla todo el tiempo, también escucha”. En efecto, leer la Biblia es como escuchar a Dios diciéndonos lo que piensa sobre diversos temas.

Cómo lograrlo
Quizás ya haya intentado antes seguir un programa de lectura de la Biblia. Sin duda, leerla de principio a fin es una buena forma de profundizar sus conocimientos bíblicos. No obstante, hay quienes han empezado a hacerlo en numerosas ocasiones, pero no han conseguido terminarla por una razón u otra. ¿Le ha pasado a usted lo mismo? A continuación le damos dos sugerencias que pueden ayudarle a alcanzar la meta de leer la Biblia entera.


¿Por qué no aparta un momento para leer la Biblia cada día?
Fije un horario específico. Piense en qué momento del día podría leer la Biblia, y apártelo para ese fin. Pero por si algo le impide hacerlo en ese momento, tenga preparada también una segunda opción. De este modo será más difícil que pase un día sin que haya leído la Palabra de Dios. Así imitará a ciertos ciudadanos de la antigua Berea, de quienes se dijo que “recibieron la palabra con suma prontitud de ánimo, y examinaban con cuidado las Escrituras diariamente en cuanto a si estas cosas eran así” (Hechos 17:11).

Tenga un objetivo claro. Por ejemplo, si quiere leer la Biblia entera en solo un año, tendrá que leer entre tres y cinco capítulos al día. El programa de la siguiente página demuestra cómo hacerlo. ¿Por qué no trata de seguirlo? Primero, indique bajo la columna con la palabra “Fecha” cuándo planea leer cada grupo de capítulos. Luego haga una marca en la casilla correspondiente a medida que los vaya leyendo. Así podrá llevar registro de su lectura.

Pero no se conforme con leer la Biblia entera una sola vez. Puede usar el mismo programa para hacerlo todos los años, quizás empezando por una sección diferente en cada ocasión. O si prefiere leerla a un ritmo más lento, puede repartir entre dos o más días la lectura asignada para un día.

La Palabra de Dios puede leerse multitud de veces, y siempre descubriremos detalles nuevos que afecten nuestra vida, cosas que nunca antes habíamos notado. ¿Sabe por qué? Porque “la escena de este mundo está cambiando” y, como resultado, nuestras circunstancias varían constantemente (1 Corintios 7:31). Por lo tanto, resuélvase a mirarse todos los días en el espejo de la Palabra de Dios, la Biblia. Así escuchará a diario lo que Jehová Dios le quiere decir (Salmo 16:8).

miércoles, 30 de junio de 2010

CÓMO CONCILIAR LA CIENCIA CON LA RELIGION


“La ciencia y la religión ya no se consideran incompatibles.” (The Daily Telegraph, Londres, 26 de mayo de 1999.)

TANTO la ciencia como la religión, en sus formas más nobles, buscan la verdad. La ciencia descubre un mundo en magnífico orden, un universo con claros indicios de haber sido diseñado por un ser inteligente. La religión verdadera da sentido a esos descubrimientos al enseñar que, tras el diseño que se advierte en el mundo físico, está la mente del Creador.

“La religión me ayuda muchísimo a comprender y valorar la ciencia”, dice el biólogo molecular Francis Collins. Y añade: “Cuando descubro algo sobre el genoma humano y entonces recapacito sobre el misterio de la vida, me invade un sentimiento de asombro, admiración y respeto reverencial. Me digo: ‘¡Qué maravilla! ¡Solo Dios lo sabía de antemano!’. Es una sensación sumamente hermosa y conmovedora que me motiva a apreciar a Dios y que hace que la ciencia me resulte aún más gratificante”.

¿Qué puede ayudarnos a conciliar la ciencia con la religión?


Una búsqueda interminable
Aceptemos los límites. La búsqueda de respuestas acerca del universo, el espacio y el tiempo infinitos parece no acabar nunca. El biólogo Lewis Thomas señaló: “Este proceso no tendrá fin, siendo como somos una especie de insaciable curiosidad, siempre explorando, observando cuanto nos rodea e intentando comprender las cosas. Nunca resolveremos el enigma. No me imagino un punto final en el que todo el mundo suspire aliviado y diga: ‘Por fin lo comprendo todo’. Siempre habrá algo que se nos escape”.

Tocante a la religión verdadera, la búsqueda de conocimiento también es interminable. Pablo, uno de los escritores de la Biblia, afirmó: “Ahora no vemos más que reflejos en un espejo que no nos dejan más que enigmas por resolver [...]. Ahora conozco sólo en parte” (1 Corintios 13:12, Barclay).

No obstante, el conocimiento parcial o la falta de respuestas tanto en el campo científico como en el religioso no impiden que lleguemos a conclusiones lógicas basadas en los hechos establecidos. No necesitamos saber los detalles sobre el origen del Sol para estar absolutamente seguros de que va a salir mañana.


Permitamos que hablen los hechos. Al buscar respuestas, debemos dejarnos guiar por principios sólidos. A no ser que nos atengamos a hechos cuya veracidad ha sido demostrada fuera de toda duda, pudiéramos extraviarnos fácilmente en nuestra búsqueda de la verdad científica y religiosa. Siendo realistas, nadie puede examinar todo el conjunto de las pruebas e ideas científicas, que en la actualidad llenan enormes bibliotecas. Sin embargo, la Biblia recoge enseñanzas espirituales de un modo que resultan fáciles de investigar. Además, los hechos apoyan su veracidad.*

Sin embargo, respecto al conocimiento en general, tanto en lo que a la ciencia como a la religión se refiere, hay que realizar un esfuerzo concienzudo para distinguir entre los hechos y las especulaciones, entre la verdad y el engaño. Como aconsejó el escritor bíblico Pablo, es necesario rechazar “las contradicciones del falsamente llamado ‘conocimiento’” (1 Timoteo 6:20). Para conciliar la ciencia con la Biblia, debemos permitir que los hechos hablen por sí mismos, es decir, evitar las conjeturas y las especulaciones, y examinar cómo los hechos se apoyan y complementan mutuamente.

Por ejemplo, si tenemos presente que en la Biblia la palabra día se emplea para referirse a diferentes períodos de tiempo, nos daremos cuenta de que el relato de los seis días creativos recogido en Génesis no contradice necesariamente la aseveración científica de que la edad de la Tierra es de cuatro mil quinientos millones de años. Según la Biblia, este planeta ya existía antes de que comenzaran los días creativos, aunque no especifica cuánto tiempo antes (véase el recuadro “¿Fueron los días creativos períodos de veinticuatro horas?”). Incluso si la opinión científica cambiara e indicara que la antigüedad de la Tierra no es la mencionada, lo que dicen las Escrituras seguiría siendo cierto. En vez de contradecir la Biblia, en este y muchos otros casos, la ciencia proporciona en realidad un gran caudal de información suplementaria sobre el mundo físico tanto del presente como del pasado.

¿Fueron los días creativos
períodos de veinticuatro horas?
Algunos fundamentalistas protestantes sostienen que la historia prehumana se explica mediante el creacionismo, y no la evolución. Afirman que el mundo físico fue creado en tan solo seis días de veinticuatro horas, hace de seis mil a diez mil años. Sin embargo, tales afirmaciones promueven una enseñanza que no es bíblica, lo cual ha hecho que muchas personas se burlen de la Biblia.

Ahora bien, cuando aparece en las Escrituras la palabra día, ¿designa esta siempre un período de veinticuatro horas literales? En Génesis 2:4 se habla del “día que Jehová Dios hizo tierra y cielo”. Este día incluye los seis días creativos mencionados en el capítulo 1 de Génesis. Según el uso que recibe esta palabra en la Biblia, un día es un espacio de tiempo determinado, que puede ser de mil o de muchos miles de años. Los días creativos a los que se refieren las Escrituras quizá duraron miles de años cada uno. Además, la Tierra ya existía antes de que comenzaran los días creativos (Génesis 1:1). Por consiguiente, tanto el relato bíblico como la ciencia verdadera concuerdan en este punto (2 Pedro 3:8).

Respecto a la afirmación de que los días creativos fueron períodos de solo veinticuatro horas, el biólogo molecular Francis Collins comenta: “El creacionismo ha hecho más daño a la concepción seria de la fe que cualquier suceso de la historia moderna”.

Una búsqueda interminable
Aceptemos los límites. La búsqueda de respuestas acerca del universo, el espacio y el tiempo infinitos parece no acabar nunca. El biólogo Lewis Thomas señaló: “Este proceso no tendrá fin, siendo como somos una especie de insaciable curiosidad, siempre explorando, observando cuanto nos rodea e intentando comprender las cosas. Nunca resolveremos el enigma. No me imagino un punto final en el que todo el mundo suspire aliviado y diga: ‘Por fin lo comprendo todo’. Siempre habrá algo que se nos escape”.

Tocante a la religión verdadera, la búsqueda de conocimiento también es interminable. Pablo, uno de los escritores de la Biblia, afirmó: “Ahora no vemos más que reflejos en un espejo que no nos dejan más que enigmas por resolver [...]. Ahora conozco sólo en parte” (1 Corintios 13:12, Barclay).

No obstante, el conocimiento parcial o la falta de respuestas tanto en el campo científico como en el religioso no impiden que lleguemos a conclusiones lógicas basadas en los hechos establecidos. No necesitamos saber los detalles sobre el origen del Sol para estar absolutamente seguros de que va a salir mañana.

Permitamos que hablen los hechos. Al buscar respuestas, debemos dejarnos guiar por principios sólidos. A no ser que nos atengamos a hechos cuya veracidad ha sido demostrada fuera de toda duda, pudiéramos extraviarnos fácilmente en nuestra búsqueda de la verdad científica y religiosa. Siendo realistas, nadie puede examinar todo el conjunto de las pruebas e ideas científicas, que en la actualidad llenan enormes bibliotecas. Sin embargo, la Biblia recoge enseñanzas espirituales de un modo que resultan fáciles de investigar. Además, los hechos apoyan su veracidad.*

Sin embargo, respecto al conocimiento en general, tanto en lo que a la ciencia como a la religión se refiere, hay que realizar un esfuerzo concienzudo para distinguir entre los hechos y las especulaciones, entre la verdad y el engaño. Como aconsejó el escritor bíblico Pablo, es necesario rechazar “las contradicciones del falsamente llamado ‘conocimiento’” (1 Timoteo 6:20). Para conciliar la ciencia con la Biblia, debemos permitir que los hechos hablen por sí mismos, es decir, evitar las conjeturas y las especulaciones, y examinar cómo los hechos se apoyan y complementan mutuamente.

Por ejemplo, si tenemos presente que en la Biblia la palabra día se emplea para referirse a diferentes períodos de tiempo, nos daremos cuenta de que el relato de los seis días creativos recogido en Génesis no contradice necesariamente la aseveración científica de que la edad de la Tierra es de cuatro mil quinientos millones de años. Según la Biblia, este planeta ya existía antes de que comenzaran los días creativos, aunque no especifica cuánto tiempo antes (véase el recuadro “¿Fueron los días creativos períodos de veinticuatro horas?”). Incluso si la opinión científica cambiara e indicara que la antigüedad de la Tierra no es la mencionada, lo que dicen las Escrituras seguiría siendo cierto. En vez de contradecir la Biblia, en este y muchos otros casos, la ciencia proporciona en realidad un gran caudal de información suplementaria sobre el mundo físico tanto del presente como del pasado.

¿Fueron los días creativos
períodos de veinticuatro horas?
Algunos fundamentalistas protestantes sostienen que la historia prehumana se explica mediante el creacionismo, y no la evolución. Afirman que el mundo físico fue creado en tan solo seis días de veinticuatro horas, hace de seis mil a diez mil años. Sin embargo, tales afirmaciones promueven una enseñanza que no es bíblica, lo cual ha hecho que muchas personas se burlen de la Biblia.

Ahora bien, cuando aparece en las Escrituras la palabra día, ¿designa esta siempre un período de veinticuatro horas literales? En Génesis 2:4 se habla del “día que Jehová Dios hizo tierra y cielo”. Este día incluye los seis días creativos mencionados en el capítulo 1 de Génesis. Según el uso que recibe esta palabra en la Biblia, un día es un espacio de tiempo determinado, que puede ser de mil o de muchos miles de años. Los días creativos a los que se refieren las Escrituras quizá duraron miles de años cada uno. Además, la Tierra ya existía antes de que comenzaran los días creativos (Génesis 1:1). Por consiguiente, tanto el relato bíblico como la ciencia verdadera concuerdan en este punto (2 Pedro 3:8).

Respecto a la afirmación de que los días creativos fueron períodos de solo veinticuatro horas, el biólogo molecular Francis Collins comenta: “El creacionismo ha hecho más daño a la concepción seria de la fe que cualquier suceso de la historia moderna”.


Fe, no credulidad. La Biblia nos brinda conocimiento de Dios y sus propósitos, el cual no se encuentra en ninguna otra parte. ¿Por qué debemos confiar en la Biblia? Ella misma nos invita a comprobar su exactitud. Piense en su utilidad, en su autenticidad histórica, en su honradez y en la franqueza de sus escritores. Al investigar la exactitud de las Escrituras, por ejemplo, las declaraciones de naturaleza científica que contienen o, aún mejor, los cientos de profecías que se han cumplido infaliblemente a lo largo de los siglos hasta nuestros días, es posible tener fe firme en ella como la Palabra de Dios. La fe en la Biblia no es credulidad, sino confianza en la exactitud de su contenido, una confianza basada en hechos.

Respetemos la ciencia; reconozcamos el valor de la religión. Los testigos de Jehová invitan a las personas de mentalidad abierta, sea que tengan inclinaciones científicas o religiosas, a buscar sinceramente la verdad en ambos campos. En sus congregaciones, los Testigos fomentan un sano respeto por la ciencia y las conclusiones científicas que han sido probadas. Asimismo tienen el pleno convencimiento de que la verdad religiosa solo se halla en la Biblia, la cual, respaldada por abundantes pruebas, afirma francamente que es la Palabra de Dios. El apóstol Pablo señaló: “Cuando ustedes recibieron la palabra de Dios, que oyeron de parte de nosotros, la aceptaron, no como palabra de hombres, sino, como lo que verdaderamente es, como palabra de Dios” (1 Tesalonicenses 2:13).

Claro está, al igual que ha sucedido con la ciencia, también se han infiltrado en la religión mentiras y prácticas perjudiciales, de modo que existen la religión verdadera y la falsa. Por esta razón, muchas personas han dejado las religiones tradicionales y se han convertido en miembros de la congregación cristiana de los testigos de Jehová. Dichas personas se han desilusionado con sus anteriores religiones, ya que estas se aferran a tradiciones y mitos humanos en vez de aceptar la verdad revelada.

Sin embargo, los cristianos verdaderos le encuentran auténtico significado a la vida; significado basado en un conocimiento profundo del Creador —tal como se le revela en la Biblia— y de su propósito expreso respecto a nosotros, los seres humanos, y el planeta en el que vivimos. Los testigos de Jehová hallan satisfactorias las respuestas razonables que da la Biblia a preguntas como por qué estamos aquí y adónde nos dirigimos. Con mucho gusto compartirán con usted dicha información.

martes, 29 de junio de 2010

Muere "Theodore Jaracz" Quien era miembro del cuerpo gobernante




La Sociedad Watchtower ha editado un folleto en memoria de Theodore Jaracz, fallecido recientemente, y de momento, de uso exclusivo en EEUU, como comunicado de prensa.
Este folleto explica las facetas mas notorias de la vida de este miembro del cuerpo gobernante durante decenas de años al servicio de Jehova y la organizacion terrestre.
Este hombre es conocido por se celo teocratico, sobre todo contra la apostasia en las congregaciones de los testigos cristianos de Jehova.
Los cristianos no servimos a hombres , idolatrandolos, ni elevando su reputacion sobre Jehova y Jesucristo. Pero es de bien nacidos, reconocer los meritos de quien los tiene. Pablo ya vio como algunos se excedian formando "sectas internas", unos de Pablo, otros de Apolos, otros de Cefas, otros de otros ancianos. Ningun miembro del cuerpo gobernante ha muerto por nosotros como Jesucristo.
Conocemos la opinion de los opositores, sobre todo los salidos de entre nosotros mismos, de la tendencia human a de los TcJ a "idolatrar" al cuerpo gobernante, como los jovenes idolatran a sus estrellas de la musica y cine. Ningun cristiano esta libre de esa tentacion. El propio Juan se vio arrastrado a mostrar reverencia idolatrica al angel que hablo con él y este le reprendio por dos veces.
Los TcJ maduros, son equilibrados en su aprecio y admiracion , sin excesos idolatricos. No tenemos "santos" como Babilonia, a los que idolatramos ni de hecho, ni de pensamiento.
En ningun sitio de la Biblia aparece mencion alguna a la muerte de los apostoles, dandonos indicacion de que debemos evitar centrarnos en los individuos y dar mas enfasis en el futuro que Jehova extiende por delante al difunto, con la resurreccion.

Agradecimientos a: LA DEFENSA VIRTUAL DE LA VERDAD--TESTIGOS DE JEHOVA

lunes, 28 de junio de 2010

¿PARA QUÉ UTILIZÓ DIOS EL ESPÍRITU SANTO?


¿PARA QUÉ UTILIZÓ DIOS EL ESPÍRITU SANTO?
Para crear la Tierra y el resto del universo. “¡Cuántas son tus obras, oh Jehová! Con sabiduría las has hecho todas. La tierra está llena de tus producciones”, exclamó el salmista. “Si envías tu espíritu, son cread[a]s.” (Salmo 104:24, 30; Génesis 1:2; Job 33:4.)


Para inspirar a los escritores de la Biblia. El apóstol Pablo escribió: “Toda Escritura es inspirada de Dios y provechosa” (2 Timoteo 3:16). La palabra griega que aquí se traduce “inspirada de Dios” significa literalmente “insuflada por Dios” o “soplada por Dios”. Con su aliento, o espíritu, Jehová guió los pensamientos de los escritores bíblicos para que transmitieran “la palabra de Dios” (1 Tesalonicenses 2:13).

Para que sus siervos pudieran predecir con exactitud el futuro. “Ninguna profecía de la Escritura proviene de interpretación privada alguna —explicó el apóstol Pedro—. Porque la profecía no fue traída en ningún tiempo por la voluntad del hombre, sino que hombres hablaron de parte de Dios al ser llevados por espíritu santo.” (2 Pedro 1:20, 21; Joel 2:28.)


Para que Jesús y otros siervos fieles pudieran predicar las buenas noticias del Reino de Dios y realizar milagros. “El espíritu de Jehová está sobre mí —dijo Jesús—, porque él me ungió para declarar buenas nuevas a los pobres, me envió para predicar una liberación a los cautivos y un recobro de vista a los ciegos.” (Lucas 4:18; Mateo 12:28.)


Esta claro pues, que no puede ser una persona.

sábado, 26 de junio de 2010

¿Conoce a Dios por su nombre?


¿Cómo se llama Dios? Ya que los seres humanos —y hasta muchas mascotas— tienen nombre, ¿no cabría esperar lo mismo en el caso del Creador? Y dado que el empleo de nombres propios resulta esencial en las relaciones interpersonales, ¿será diferente en el trato con el Altísimo? Pues bien, por irónico que parezca, millones de personas que afirman creer en el Dios de la Biblia no emplean Su nombre propio, a pesar de ser conocido desde hace siglos. En este reportaje veremos que en algunas épocas fue ampliamente utilizado. Y, aún más importante, examinaremos lo que dicen las Escrituras acerca de conocer al Ser Supremo por su nombre.

DURANTE el siglo XVII, varios países de Europa acuñaron monedas donde aparecía el nombre de Dios. Por ejemplo, una pieza alemana del año 1634 lo exhibía con la forma “Iehova” (Jehová). Tales monedas, que llegaron a conocerse popularmente como táleros de Jehová, estuvieron en circulación a lo largo de décadas.

Jehová es una forma del nombre divino reconocida por siglos. En hebreo, lengua que se escribe de derecha a izquierda, se representa con cuatro consonantes, , las cuales corresponden a nuestras letras YHWH y se conocen como el Tetragrámaton. El nombre divino también apareció por decenios de esta manera en las monedas europeas.

Dicho nombre está presente también en edificios, monumentos y otras obras de arte, e incluso en himnarios religiosos. Según la obra de consulta alemana Brockhaus Enzyklopädie, en cierto período los príncipes protestantes solían llevar una insignia en la que figuraban una representación convencional del Sol y el Tetragrámaton. Dicho símbolo, incluido también en banderas y monedas, era conocido como la insignia Jehová-Sol. Es patente que los devotos europeos de los siglos XVII y XVIII sabían que el Altísimo tiene nombre y, lo que es más importante, no les daba miedo usarlo.

El nombre divino tampoco resultaba misterioso en la América colonial. Pongamos por caso al revolucionario estadounidense Ethan Allen. Según indican sus memorias, en 1775 instó a sus enemigos a rendirse “en nombre del Gran Jehová”. Posteriormente, el nombre Jehová se menciona con frecuencia en la correspondencia que mantuvieron con el presidente Abraham Lincoln varios de sus asesores. En muchas bibliotecas es posible consultar otros documentos históricos de Estados Unidos que contienen el nombre de Dios. Los ejemplos anteriores tan solo son una pequeña muestra de la importancia que ha recibido dicho nombre a lo largo de los siglos.

¿Qué puede decirse de la situación actual? ¿Ha caído el nombre divino en el olvido? De ningún modo. Hay bastantes traducciones bíblicas que lo contienen en muchos versículos. Basta con realizar una breve visita a una biblioteca o consultar algún diccionario que poseamos para constatar que el vocablo goza de amplia aceptación como equivalente vernáculo del Tetragrámaton. Por ejemplo, el Diccionario de la lengua española define explícitamente “Jehová” de esta manera: “Nombre de Dios en la lengua hebrea”. Y una reciente edición de The New Encyclopædia Britannica lo califica de “nombre judeocristiano de Dios”.

“Pero —quizás replique el lector—, ¿tiene alguna relevancia el nombre divino en el mundo actual?” Es cierto que aparece en diversas formas en muchos lugares públicos. Por mencionar algunos, en la ciudad de Nueva York se encuentra grabado en la piedra angular de un edificio y también se representa en hebreo en un colorido mosaico de una estación de metro. No obstante, es casi seguro que de los miles de personas que transitan por allí, solo un puñado le concede alguna importancia a dichas inscripciones.

¿Es importante el nombre divino en la zona del mundo donde usted vive, o es común referirse al Creador como “Dios”, utilizando este título como si fuera su verdadero nombre? Probablemente haya notado que muchos ni siquiera se paran a pensar si el Altísimo tiene nombre o no. ¿Qué hay de usted? ¿Se siente cómodo dirigiéndose a Dios por su nombre propio, Jehová?

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